Honda es una empresa comprometida con el cuidado del medioambiente. Los problemas medioambientales, como la contaminación, el calentamiento global, la reducción de los recursos naturales y el tratamiento de los residuos industriales, requieren de nuestra urgente atención, ya que conocemos las limitaciones de nuestro planeta. Las motocicletas han sido siempre una manera informal, ligera y económica de moverse. Su pequeño tamaño las hace más eficaces y menos dañinas al medioambiente que muchas otras formas de transporte.
Al comenzar una nueva era de conciencia medioambiental, la sociedad vuelve su atención una vez más hacia una mejor utilidad del espacio; preocupándose por utilizar vehículos que garanticen niveles que no afecten al medioambiente.
Honda está a la vanguardia al aplicar estas ideas y valores corporativos en pos de la humanidad, orientados globalmente en el desarrollo de las tecnologías que ayudarán a mejorar la situación medioambiental de hoy día, además de dejarles a las generaciones del futuro un planeta sano y limpio.
Los motores de combustión interna, los cuales las motocicletas usan tradicionalmente, son problemáticos por dos razones: la primera es su consumo de combustibles, que cada vez son más limitados. La segunda y más importante es la inflamación de estos combustibles, los cuales tienden a producir una variedad de subproductos contenidos en las emisiones de los gases del escape, que son dañinos tanto para la salud humana como para el medioambiente. Los principales culpables entre estas emisiones son: dióxido de carbono (CO2), monóxido de carbono (CO), hidrocarburos (HC), y óxidos de nitrógeno (NO).
El proyecto de Honda para la reducción de estas emisiones dañinas dentro de las tecnologías actuales es múltiple y contribuyen con el cuidado del medioambiente de la siguiente manera:
El primer paso es ir a la raíz del problema de las emisiones para mejorar la eficacia de la combustión y permitir obtener más potencia y prestaciones con menos cantidad de combustible y menos residuos.
Al reducir la cantidad de combustible necesario, se conservan los recursos y la cantidad global de las emisiones generadas. La mejora en la eficacia de la combustión ayuda a evitar que se emitan combustibles no quemados u otros contaminantes del escape.
El segundo paso es mejorar la emisión de gases de escape para eliminar o disminuir los componentes dañinos de las emisiones que permanecen, inevitablemente, a pesar de los esfuerzos realizados en el primer paso.
Las tecnologías de los convertidores catalíticos son el medio principal para conseguirlo. El tercer paso es la investigación y aplicación de fuentes de potencia alternativas, inherentemente más limpias, como la electricidad o gas natural. Estos son algunos ejemplos de nuestro trabajo: